Que la charla
no termine ahí.

La salud prostática todavía está rodeada de silencios, prejuicios y dudas que muchas veces retrasan la consulta médica.

El miedo, la vergüenza o la ausencia de síntomas pueden hacer que los controles se posterguen.

Este Noviembre Azul queremos impulsar conversaciones que ayuden a derribar esas barreras.

✓Hablemos de próstata.

✓Hablemos con un médico.

✓Hablemos.

NOVIEMBRE AZUL

La salud prostática se refiere al cuidado de la próstata, una glándula que forma parte del aparato reproductor masculino. Entre sus afecciones principales se encuentra el cáncer de próstata, uno de los tumores más frecuentes en los hombres.

El cáncer de próstata se produce cuando algunas células de la próstata comienzan a crecer de manera descontrolada y pueden formar un tumor.

En sus primeras etapas, generalmente no provoca síntomas. Por eso, esperar a sentir alguna molestia no es una forma segura de detectar la enfermedad.

La detección temprana permite identificar muchos casos cuando todavía existen mayores posibilidades de tratamiento.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata?

✓Edad
El riesgo aumenta con los años, especialmente después de los 50.

✓Predisposición genética
Algunas alteraciones genéticas hereditarias, como las relacionadas con el gen BRCA2, se asocian con un mayor riesgo.

✓Antecedentes familiares
Tener un padre o hermano que haya tenido cáncer de próstata aumenta el riesgo, especialmente si fue diagnosticado a una edad temprana.

✓Antecedentes personales y familiares de otros cánceres
Determinados síndromes hereditarios y antecedentes familiares de cáncer de mama, ovario o páncreas pueden ser relevantes para evaluar el riesgo individual.

Tener uno o más factores de riesgo no significa necesariamente que vayas a desarrollar cáncer de próstata.
Conocer tus antecedentes y hablar sobre ellos con un urólogo permite definir qué controles son adecuados para vos.

El primer paso puede ser más sencillo de lo que imaginás.

La evaluación de la salud prostática comienza con una consulta médica.

Según la edad, los antecedentes y el riesgo individual, el urólogo puede recomendar distintos estudios.

PSA: un análisis de sangre

El Antígeno Prostático Específico (PSA) es una proteína producida por la próstata que puede medirse mediante una simple extracción de sangre.

Sus valores aportan información que ayuda a identificar posibles alteraciones prostáticas.

No necesariamente.
Los valores pueden aumentar por diferentes motivos:

Agrandamiento benigno de la próstata (HPB).

Inflamación o infección prostática.

Cambios relacionados con la edad.

Cáncer de próstata.

El PSA no confirma ni descarta por sí solo un diagnóstico de cáncer. Sus resultados deben interpretarse junto con la evaluación médica y otros estudios, cuando corresponda.

No todos necesitamos los mismos controles ni a la misma edad.

La decisión de realizar estudios para la detección temprana del cáncer de próstata debe tomarse junto con un profesional, considerando los beneficios y las posibles limitaciones.

Como orientación general:

Quienes presentan mayor riesgo, especialmente por antecedentes familiares importantes o predisposición genética, pueden necesitar conversar antes con su urólogo sobre los controles.

Es una etapa habitual para conversar sobre la detección temprana en personas con riesgo promedio.

¿Y cada cuánto debo controlarme?

La frecuencia depende de la edad, los antecedentes de cada persona, los resultados previos y la evaluación del especialista.

Tu urólogo puede ayudarte a definir cuándo comenzar y cada cuánto realizar los controles.

No esperes a tener síntomas para hablar de tu salud prostática.

Muchas enfermedades de la próstata pueden desarrollarse sin molestias evidentes.Sin embargo, existen señales que requieren una evaluación médica:

✓Dificultad para comenzar a orinar.

✓Chorro urinario débil o interrumpido.

✓Necesidad de orinar con mayor frecuencia.

✓Presencia de sangre en la orina o el semen.

✓Dolor o molestias urinarias persistentes.

Estos síntomas no significan necesariamente cáncer de próstata, pero es importante identificar su causa.

Si algo te preocupa, consultá. Y aunque no tengas síntomas, hablá con tu médico sobre tus factores de riesgo.

La información ayuda a derribar prejuicios. La consulta médica permite dar el siguiente paso.

Este Noviembre Azul queremos lograr que las conversaciones sobre la próstata sean tan naturales como hablar de cualquier otro aspecto de nuestra salud.

Con humor, con seriedad, con empatía.
HABLEMOS.

Clínica Colón. Tu salud es hoy.